Estabilizador DJI Osmo Mobile 3


Ficha Técnica:
Nombre: Osmo Mobile 3
Fabricante: DJI
Precio: 109 €
Página web: https://www.dji.com/es/osmo-mobile-3

Cuando hace un año tuve la oportunidad de renovar mi iPhone 6 por un iPhone XR, pude por fin descubrir las bondades de las mejores y más modernas cámaras y procesados de imagen disponibles en un teléfono, aunque a estas alturas el iPhone 11 ya ha hecho palidecer a sus predecesores. Y dado que cada vez me interesa más la grabación y producción de video para mi cuenta de Instagram (@emiliodevesadrums) y para fines personales, necesitaba ir un paso más allá: necesitaba un estabilizador.

Con la premisa de ser un “gimbal” plegable, DJI presenta un dispositivo con una empuñadura en forma de pistola con controles en su parte superior y gatillo, sobre el cual se eleva la pinza que sujeta el teléfono. Es un dispositivo realmente compacto y efectivo, con una construcción robusta y que pesa ya que en su interior, además, dispone de una generosa batería que puede, a su vez, utilizarse para cargar el teléfono u otros accesorios que puedan enchufarse por USB.
El tacto de goma es cómodo y la pinza no rayará tu teléfono. Tiene un tamaño bastante bueno para adaptarse a dispositivos de muchos tamaños y, siendo mi iPhone de 6,1 pulgadas, casi cualquier terminal moderno encajará sin problemas.

El estabilizador se complementa con una App llamada DJI Mimo, que permite aprovechar al máximo todas las órdenes que puedes ejecutar desde la botonera del gimbal: cambiar entre las cámaras frontal y trasera, comenzar o pausar una grabación, volver a centrar el estabilizador al frente, cambiar entre el modo de video, foto, panorámica, etc. etc.
La tecnología de DJI permite también realizar seguimiento de personas u objetos simplemente seleccionándolos en la propia imagen de la pantalla del teléfono, de forma muy intuitiva y bastante precisa. Además está la publicación directa en redes sociales de “stories”, aprovechando unas plantillas incluidas bastante resultonas. Por supuesto el gimbal permite alternar entre la orientación vertical y la horizontal.

En el paquete encontraremos además una correa ajustable para la muñeca con la que evitar caídas, el cable USB-C de carga (tal vez demasiado corto) y una muy práctica bolsita de terciopelo. Existe una versión con patas de trípode y la posibilidad de contratar una garantía extendida muy interesante si realizas deportes extremos o actividades en las que el estabilizador pueda estar en riesgo.

Si sigues este blog, habrás seguramente visto el video del viaje a París que hice recientemente junto a mi pareja. Prácticamente todas las tomas están hechas con el estabilizador mientras descubríamos la ciudad. La batería aguantaba el día entero grabando durante bastantes horas de forma intermitente y la posibilidad de plegarlo y guardarlo de nuevo en cualquier bolsillo de la mochila permitían tenerlo siempre a mano y en segundos funcionando otra vez.
La imagen queda muchísimo más estable que sin el gimbal, aunque no llega al nivel de soluciones profesionales, lógicamente. Para videos caseros y semi-profesionales, por ejemplo videobloggers, es más que suficiente. Es importante, eso sí, que hagas algunas pruebas durante unos minutos para conseguir habituarte a todas las funciones que puedes realizar desde los botones y el gatillo para que, a la hora de la verdad, puedas encuadrar, cambiar la cámara, la orientación o empezar a grabar sin perder valiosos segundos tratando de recordar cómo se hacía.

Algo que me ha llamado la atención es que, al utilizar la App de DJI, las imágenes no son fotos “Live” como las que toma la aplicación nativa del iPhone y existe un bug a la hora de importar los videos en Final Cut Pro X: las pistas de audio están vacías (aunque realmente el audio se ha grabado). Por extensión, me imagino que sucede lo mismo en iMovie para MacOS (aunque no lo he comprobado).
En definitiva, un estabilizador con un precio muy interesante, un formato plegable tremendamente práctico y bien construido, que cumple su función para usos domésticos y avanzados, que apenas vé empañada su nota por detalles que lo llevarían mucho más cerca de la perfección. Incluso por precio, es sin duda el rival a batir.

NOTA:
9

Lo mejor de DJI Osmo Mobile 3:
+ Muy robusto y tacto muy agradable
+ Plegable, compacto y portable
+ Es muy intuitivo y tiene funciones de “tracking” y “stories” (en la aplicación DJI Mimo)

Lo peor de DJI Osmo Mobile 3:
– El cable de carga es demasiado corto
– El peso, debido a la batería
– El bug del audio cuando importas los archivos al editor de video.

MacBook de 2007 actualizado a 2019


Se me puso a tiro hace muy poco un MacBook de 13 pulgadas de mediados de 2007 (más de 12 años!!), de los blanquitos, con las siguientes especificaciones:
– Core 2 Dúo a 2,16 Ghz
– 2 GB de RAM DDR-2 667 Mhz
– 120 GB de disco duro
– Tarjeta gráfica integrada Intel GMA 950 y pantalla con resolución 1280×800
– Wi-fi a/b/g/n, puerto Ethernet y Bluetooth 2.0
– 2 puertos USB 2.0, Display Port, Firewire 400, etc.
– Teclado estadounidense.

El exterior del ordenador se veía perfectamente cuidado, a excepción de un par de marcas en el plástico de las esquinas, un fallo muy común en los MacBook de poliuretano; la batería estaba completamente muerta (no retenía nada de carga), pero aparentemente nada más.

Su dueño anunciaba que sólo servía para aprovechar sus piezas en la descripción en la web de compra-venta. ¿Porqué se vendía? Según él, se bloqueaba al conectarse a una red Wi-Fi. Quedamos en persona, examiné el equipo y me lancé a por él por 70 euros con la esperanza de que el fallo fuese reparable, bien por software, bien cambiando la tarjeta Wi-Fi.

Incluía cargador original en buen estado, caja original con todos los accesorios, funda de neopreno oficial de Apple y el DVD de instalación de OS X Snow Leopard, que por aquel entonces se vendía por separado. El ordenador, originalmente vendido con OS X 10.4.9 (Tiger), podía llegar a ejecutar oficialmente la versión 10.7.5 (Lion); aunque probablemente pueda soportar versiones superiores convenientemente parcheadas.

Nada más llegar a casa hice una instalación limpia de Snow Leopard aprovechando que tenía el disco a mano. Al concluir la instalación, en un arranque de nostalgia, me puse a explorar un poquito cómo era el sistema operativo más moderno de hace más de una década. Si tú también eres curioso, te diré que está plagado de cadáveres: iChat, iPhoto, Mobile Me…

Y efectivamente, cuando llegó la hora de conectarme a la red inalámbrica de casa, el sistema se quedó colgado. Esperé, y esperé, y desesperé. A golpe de Google, encontré gente con problemas similares que solucionaron desactivando el soporte para IPv6 en la configuración de Red. Y… solución al canto.

Automáticamente el sistema se conectó a la red sin mayores problemas y mis ojos brillaron: por 54 euros adicionales, sustituí la batería por una compatible con la misma capacidad de la original, aunque de color negro. Con 25 euros, compré dos módulos de 2GB para instalar los 4 GB de RAM que supuse que aceptaba como máximo, y por último tiré la casa por la ventana comprando un SSD Samsung QVO 860 de 1 Terabyte (109 euros) le cambié el disco duro por el SSD Crucial M4 de 128 GB que ya tenía por casa (y he reservado el Samsung para otras tareas).

Debo decir sin embargo que el máximo de memoria que acepta el ordenador es de 3 GB, que sigue siendo más de lo que tenía, pero tampoco tanto. Este aumento en la memoria no va a ponerlo a la altura de mi MacBook Pro de 2014, pero sí que se nota un poco más de soltura en el sistema. De todas formas el mayor incremento en velocidad de respuesta viene provocado por el cambio a un SSD, que además con esa capacidad también podrá tener una partición con Windows 10 para ejecutar algunas aplicaciones que no están disponibles en Mac. La batería le ha devuelto al menos un par de horas de la autonomía perdida, dejando el coste total en unos 149 euros (coste del SSD aparte).

Cabe preguntarse por lo tanto si merece la pena la compra. En mi opinión sí, desde luego, aunque por eBay a veces se pueden conseguir MacBooks similares del año 2009, con cuerpo Unibody y que oficialmente llegaban hasta OS X El Capitán. De partida su rendimiento será mejor y aceptan cantidades de RAM DDR-3 mayores (creo que 8 GB), además de tener procesadores ligeramente mejores. Sin embargo, es difícil encontrarlos en perfecto estado. Los que yo he visto se encontraban sin batería, o sin disco duro, algunos presentaban problemas graves en la carcasa o no tenían cargador. En general, te obligarían a comprar o cambiar algún componente u otro, acercando seguramente el coste total a los 400 euros.

Frente a ordenadores nuevos, una visita fugaz a la Fnac de mi ciudad me demostró que aun comprando ordenadores nuevos, no hay nada interesante por debajo de los 400 euros. Algunos de los pocos modelos que cumplen ese requisito incorporan, para más INRI, infames memorias internas de tipo eMMC en lugar de un SSD, algo que es fundamental a día de hoy.

En cuanto al software, si tenemos en cuenta que este ordenador se quedó en OS X Lion, no vamos a poder hacer gran cosa: ninguno de los navegadores más comunes lo siguen soportando y no puedes instalar las últimas versiones de Firefox ni de Chrome. Lo mismo para Office (debes recurrir a la versión de 2011), iMovie, GarageBand, Logic Pro X, Final Cut Pro X, etc. etc. etc.
O localizas versiones antiguas, o Apple te negará la posibilidad de descargarlas desde la Mac App Store si no dispones de un equipo actualizado a versiones más recientes. Por supuesto, existe la posibilidad de parchear las últimas iteraciones del sistema operativo para ejecutarlas en equipos más antiguos, pero de eso ya hablaré más tarde.

Auriculares Moxpad X9


Ficha Técnica:
Nombre: Moxpad X9
Fabricante: Moxpad
Precio: 13.99 €
Página web: http://www.moxpad.com

Algo menos de tres años de uso me duraron los Moxpad X6 que adquirí a mediados de 2016. Satisfecho como me encontraba con su relación calidad-precio, decidí dar una oportunidad a sus hermanos mayores, los X9, que en aliexpress rondaban los 14 euros y ofrecían, en principio, las mismas prestaciones:
– Hasta 95 db de presión (SPL/mW)
– Rango de frecuencias desde 20 Hz a 20 KHz
– Impedancia de 16 ohmios
– Longitud del cable de 1,35 metros, con micrófono y botón de play/pausa (o descolgar/colgar, según el uso que le estemos dando)
– Conector mini-jack estándar de tres líneas (las dos de auriculares y una para el micrófono)

La única novedad es que parecen ser auriculares de dos drivers, es decir, hay dos altavoces dentro de cada auricular. Éstos se reparten el trabajo y uno se dedica a reproducir frecuencias más graves y el otro las más agudas.
Estéticamente, con un packaging prácticamente calcado y exactamente los mismos componentes (cable, cuatro pares de siliconas y estuche de transporte), los X9 se desmarcan de los anteriores por un acabado opaco en versiones en negro y en rojo. Me decanté por la primera opción.

A los Moxpad X6 les había tenido que sustituir el cable de tipo MMCX hasta en dos ocasiones por unidades de marcas desconocidas, pero lamentablemente no pude hacerlo una tercera vez porque los conectores se rompieron; mientras que mis Shure SE215 llevan seis años con el mismo cable que los acompañaba en la caja. Éste es el mismo que se utilizan en prácticamente toda su gama de IEMs profesionales, así que ¿porque no comprar el cable de marca y esperar alargar la vida de los Moxpad X9?
De esta forma, aún sacrificando la conveniencia de tener un micrófono y unos controles básicos incorporados, espero que los auriculares resistan mucho mejor el paso del tiempo.

También, aunque en principio no son compatibles, estoy empleando almohadillas de espuma también de la marca Shure, porque encuentro que me atenúan mucho mejor el ruido externo y su tacto es mucho más agradable que el de las de silicona. Tan sólo hay que ser un poco paciente para introducir el canal del auricular en la almohadilla y ayudarse de un palillo o un utensilio semejante para terminar de colocarla en su sitio. Se puede conseguir, aunque puede desesperar a los más impacientes.

El sonido de los Moxpad X9 es correcto, aunque los graves están bastante potenciados para mi gusto. Si quiero disfrutar de mis discos favoritos, encuentro bastante potencia en los bajos mientras que una pequeña falta de brillo en los medios y agudos.
En el escenario, sin embargo, esto me viene de maravilla para escuchar al bajo con claridad por encima de la mezcla general.
Hay cierta opacidad en el sonido que todavía me hace dudar sobre si es mejor opción, por su equilibrio, los Moxpad X6.
Por otro lado, hay potencia de sobra y si escuchas música electrónica o disco, agradecerás esa mayor presencia de graves y subgraves.

Como prácticamente cualquier par de IEMs, estos Moxpad X9 resultan cómodos y en color negro resultan suficientemente discretos como para evitar más miradas de la cuenta. Su cuerpo de plástico es ligeramente más grande que en el caso de los X6, supongo que para acomodar el segundo driver, aunque hubiese preferido que fuesen más lisos en la parte externa, para esos momentos en los que te acuestas de lado en un sofá o en una cama.

En definitiva, los auriculares no suponen una mejora de sonido sustancial sobre los X6 y el resto de componentes (cable, espumas, estuche) son exactamente los mismos.
Si estás pensando adquirir un par de IEMs a buen precio, yo te recomendaría comprar los X6 y sustituir después el cable por un cable original de Shure y unas almohadillas adecuadas para tus oídos. Estos X9 están objetivamente bien, pero no tanto.

NOTA:
6.5

Lo mejor de Moxpad X9:
+ Relación calidad-precio
+ Potencia de sonido, especialmente de los graves
+ Incorporan micrófono y control remoto

Lo peor de Moxpad X9:
– Sonido opaco y agudos faltos de brillo
– Sin almohadillas de espuma ni plástico para ajustar el cable en la nuca
– No suponen una mejora sensible sobre los Moxpad X6

Caja Nox Hummer ZX


Ficha técnica:
Nombre: Nox Hummer ZX
Fabricante: Nox
Precio: 45.99 €
Página web: http://www.nox-xtreme.com/

Hacía muchísimo que no compraba una caja de ordenador. Concretamente, la última que entró por la puerta de mi casa era la fantástica Thermaltake Matrix Vx, y de eso hace ya la friolera de doce años.
En ese tiempo, que en tecnología equivale a eones, vimos el auge del modding, la llegada de los smartphone, el ascenso y la caída de los tablet y el total descalabro del mercado de PCs, que aunque seguirán entre nosotros por mucho tiempo, ya no tienen el mismo peso que por aquel entonces.
Y es que en la actualidad, este mercado lo sostienen prácticamente los gamers y los grandes parques de ordenadores de oficina. La informática de consumo se fue al portátil, la tablet y el convertible; sin visos de regresar.

En fin, historia aparte, la democratización del modding (Ay! Como echo de menos la revista CustomPC!) inundó rápidamente el mercado de cajas a cada cual más estridente y enrevesada. Será que me hago viejo, que mi vista no toleraría tener tal cantidad de estímulos visuales, líneas imposibles y pantallitas LCD haciendo cosas en mi escritorio. Así que dándome una vuelta por una tienda especializada en mi ciudad, la Nox Hummer ZX me pareció lo mejor que podía obtener sin que provocase un agujero considerable en mi maltrecha economía. A destriparla!

La torre está construída con acero y plástico. No es que haya nada de malo en ello: el acero es resistente y el plástico permite darle un aspecto final bastante convincente, pero desde luego no está a la altura de las gamas premium, donde actualmente el aluminio y el cristal templado son los reyes. La ventana de metacrilato es generosamente grande, pero también obligatoria, y tenemos la opción estética de mantenernos en el elegante negro o un blanco (denominada Hummer ZX Zero) que, mucho me temo, acabará bastante sucio si tu torre no goza de un lugar privilegiado.
La caja, de formato algo mayor que las tradicionales mid-tower, descansa afortunadamente sobre unos pies con gomas.

Dos ventiladores ocultos tras la rejilla frontal empujan aire hacia el interior de la caja. Uno atacará directamente a la zona intermedia de la placa base y el que está debajo va directo a los compartimentos de discos duros. El flujo se completa con otro ventilador situado en la parte trasera, muy cerca del disipador del microprocesador, para sacar el aire caliente.
Esta forma de refrigeración está sobradamente probada y lo mejor es que dispones de controles con los que apagar estos ventiladores o ponerlos a funcionar de forma lenta o rápida. Al ser los tres de 12 centímetros, ofrecen un equilibrio razonable entre los litros de aire que mueven por hora y el ruido que generan.
Además, tanto la rejilla superior como la inferior (por donde respirará el ventilador de la fuente de alimentación que instales) están fijadas de forma magnética a la caja, así que las puedes retirar de forma sencilla y sin esfuerzo si necesitas limpiarlas. Desgraciadamente no puedes hacer lo mismo en la parte frontal.
Aunque yo creo que esta ventilación es más que suficiente, otros preferirán aprovechar el espacio extra sobre la placa base para montar un radiador de doble ventilador y un sistema de refrigeración líquida. Sí, esto permite enfriar mucho más tus componentes, a costa de un montaje más complicado y bastantes más euros. Pero si tu presupuesto contempla esto, seguro que también contempla otras cajas superiores.

En la parte superior, además de los controles de ventiladores, tienes dos puertos USB 3.0, dos puertos USB 2.0, un mini-jack de auriculares, otro de micrófono, el botón de encendido y uno minúsculo de reset, que deberías apretar con la ayuda de un bolígrafo si fuese preciso. También ahí estará el LED de estado del disco duro principal. Todos estos puertos vienen con pequeñas tapas de plástico que evitarán que se acumule polvo en el interior, pero me temo que se acabarán perdiendo al no estar sujetas al chasis. Es un lugar muy práctico para colocar los botones y los puertos si tienes la torre en el suelo, pero bastante incómodo si la piensas poner sobre la mesa.
También dispones de dos bahías externas de 5 1/4″, así que puedes instalar un par de lectores ópticos, pero han desaparecido las externas de 3 1/2″, así que olvídate de disquetes (si aun alguien los usa) o componentes de ese tamaño (como lectores de tarjetas, por ejemplo). No es un problema: la mayoría de nosotros ya puede vivir perfectamente sin unos u otros.

A la hora de montar la CPU me encontré con dos dificultades.
En primer lugar, al tener la fuente en la parte inferior, el cable de corriente de 8 pines no llegaba a la parte superior de la placa. La fuente ya ha cumplido ocho años así que afortunadamente las más nuevas tendrán el cable algo más largo para evitar estos inconvenientes. Tuve que tirar de soldador y cable para hacer unos empalmes que, aunque no supongan ningún problema ni ahora ni en el futuro, resultaron un incordio ridículo. Esto no es un problema de la caja en sí, pero has de tenerlo en cuenta si vas a aprovechar una fuente de la que ya dispongas.
Por otra parte, me parece una mala decisión de diseño que los discos duros se monten por el lado contrario al resto de piezas. Probablemente no te des cuenta al montar el ordenador, porque habrás retirado las dos tapas de la torre, pero te verás de nuevo obligado a sacar ambas cuando quieras pinchar otro disco duro interno. Para los que nos gusta cacharrear, esto ralentiza el proceso.

Puedes montar hasta dos discos duros de 3 1/2″ sin necesitar herramientas; pero tanto las tarjetas de expansión, como los lectores de discos, como los SSD extra (que se pueden montar de una forma algo bizarra), requieren ser atornillados. Afortunadamente, todo el cableado se puede organizar a través de las diferentes aberturas en los paneles internos. Con la sola ayuda de unas bridas, puedes dejar montado un sistema bastante ordenado y que no dificulte el paso de aire frío.

En conclusión, estamos frente a una caja con un aspecto que no desentonará en ningún lugar, sobretodo si escogemos la versión en negro.
No tenemos porqué renunciar a un buen flujo de ventilación e incluye tres grandes ventiladores que permiten montar un ordenador y mantenerlo razonablemente frío; a la vez que nos brinda la posibilidad de saltar a sistemas de refrigeración líquida.
Es una lástima que no haya un mejor sistema de anclaje de componentes que no requiera herramientas y que algunos detalles de su diseño no estén mejor pensados. Sin embargo, cuenta con características que hace unos años eran propias de la gama alta a un precio super-competitivo.

Si tu actual caja no permite una correcta refrigeración de los componentes de tu ordenador o buscas un cambio estético y el número de bahías es suficiente para ti, esta Nox Hummer ZX es una buena opción con la que no tendrás que romper tu cerdito.

NOTA:
8.5

Lo mejor de Nox Hummer ZX:
+ La estética y el precio
+ Se puede montar refrigeración líquida
+ Los ventiladores incluídos

Lo peor de Nox Hummer ZX:
– El montaje necesita herramientas
– Montaje incómodo de los discos duros
– Solo dos bahías de 5 1/4″ y dos de 3 1/2″

Altavoz Bluetooth Aukey SK-S1


Ficha técnica:
Nombre: AUKEY SK-S1 Wireless Speaker
Fabricante: AUKEY
Precio: 39.90 €
Página web: http://www.aukey.com/

Hace unos pocos días entró por la puerta de mi casa este pequeño altavoz Bluetooth que estuvo de oferta en el Prime Day de Amazon.
Comprando un poco a ciegas (algo que jamás haría con periféricos como un monitor o unos altavoces), estaba ansioso por poder experimentar un poco y sacar mis propias conclusiones sobre la calidad de sonido, la potencia y la calidad de construcción del dispositivo.
AUKEY es una marca china de periféricos, complementos para móviles, accesorios de ordenador, etc. Tienen algunos productos muy interesantes (hay un hub USB con conexión USB-C del que mucha gente habla maravillas) y los precios son competitivos. ¿Estará este altavoz también a la altura de lo que espero?

Especificaciones
Leyendo las características en el (testimonial) manual de usuario, nos encontramos con dos altavoces de 8W cada uno (16W en total) que pueden proporcionar sonido estéreo (fundamental si vas a reproducir música sin desvirtuarla). También presume de reproducir sonido en un rango que va desde los 60 Hz hasta los 20 KHz. Una afirmación muy ambiciosa, desde luego, sobre la que luego comentaré el resultado de mis pruebas.
El sonido puede reproducirse a través de una conexión mini-jack (cable incluido) o Bluetooth. Cuando está conectado de forma inalámbrica, permite utilizar los botones de la parte superior para llamar, colgar, subir o bajar volumen, avanzar/retroceder o saltar entre canciones y poner la reproducción en pausa o continuar. Nada revolucionario, pero tiene todo lo que uno puede pedir en un dispositivo de este tipo.
Se carga mediante un cable micro-USB (incluido) y dispone de una batería que debería llegar al menos a las ocho horas de uso. También se puede usar mientras está cargando, algo que parece preocupar a muchos usuarios.
Está construído en plástico con unos acabados muy correctos y también existe una versión en color plateado, pero ninguna de ellas es resistente al agua.

Test
Mis primeras pruebas fueron unas simples ondas senoidales para comprobar el rango de reproducción de sonidos del altavoz. Sorprendentemente pude percibir sonido desde los 20Hz (algo totalmente inesperado) y una respuesta bastante aceptable a partir de 50Hz, lo cual es incluso más grave de lo que el fabricante especifica. Sin embargo, los agudos se le resistieron, pues no pudo pasar de 15Khz. Para evitar sesgos y errores, comprobé que mis oídos aun captaban frecuencias superiores en mis Logitech Z-4e, así que no: el altavoz AUKEY no llegará tan arriba.
También he comprobado la separación de canales: a unos 25 o 30 cm de distancia del altavoz, el panorama estéreo sonaba convincente, lo que lo puede hacer adecuado para mejorar el sonido integrado de un ordenador portátil, por ejemplo.

Estas pruebas “sintéticas” no son sin embargo una muestra de qué tan bien puede sonar un altavoz. Escogí unas cuantas canciones que pueden exprimir ciertas características para basar el análisis en un caso de uso más realista.
1) “Worthless” de Dido. Los graves pueden retumbar en todo el edificio si tienes un subwoofer en condiciones. En este altavoz se pueden percibir, pero no resultan tan profundos ni definidos como me gustaría; pero repito que pueden percibirse y eso es mucho.
2) “The Road to Hell” de Chris Rea. La diversa paleta de sonidos de este tema sonaba muy rica y definida. Las notas del bajo gozaban de buen cuerpo y los platos exprimían la parte más aguda del espectro. Aunque lógicamente haya una tendencia a sonar “medioso” por el tamaño de los altavoces, no sonaba estridente; sin embargo la distorsión a partir de los tres cuartos de volumen empezaba a ser notoria.
3) “Camino Soria” de Jaime Urrutia con Eva Amaral. La voz femenina sonaba perfectamente clara y no se entremezclaba con otras frecuencias similares.
4) “Our Lady” de Mark Guiliana Jazz Quartet. Aquí la importancia estaba en poder apreciar la precisión en las frecuencias más altas y la textura de los diferentes platillos. Con una definición más que aceptable y un sonido cálido en los instrumentos de viento, el altavoz pasó la prueba.
5) “El Danubio Azul” de Strauss. La música clásica no suele suponer un gran problema para la amplia mayoría de altavoces, pero como su rango dinámico no se puede comprimir mucho, da una idea de la respuesta dinámica que el altavoz puede conseguir y de cuanto “ruido” agrega a la señal. El resultado fue bastante correcto, sin apenas ruido y el amplio rango dinámico no impedía escuchar matices ni decepcionaba cuando tenía que entregar más volumen.

La potencia de este SK-S1 no despeina pero los 16W del altavoz son más que suficientes para llenar de sonido un dormitorio pequeño o un cuarto de baño y, si bien es cierto que a partir de los tres cuartos del volumen se nota la distorsión, estoy seguro de que también puede defenderse bastante bien para un uso personal en exteriores o dentro de un coche en marcha. Sólo esta distorsión resulta molesta cuando está a tope.
Se conectó sin problemas con un par de dispositivos Android e iOS, aunque hay que desconectarlo de uno antes de conectarlo a otro, porque no está visible al resto una vez lo has emparejado.
No pude apreciar ninguna diferencia en el rendimiento del altavoz estando conectado a la corriente o funcionando con batería, lo cual es de agradecer. Los sonidos que hace al encender, apagar o llegar al tope de volumen son otra cosa: pueden gustarte o no, pero no se pueden desactivar. Puede parecer un detalle sin importancia (y lo es) pero redondearía el producto.

Conclusión
A este lado del cuadrilátero, con un peso y tamaño bastante práctico, encontramos en el AUKEY SK-S1 un buen altavoz Bluetooth con conexión mini-jack que cumple su cometido con un resultado positivo. El sonido es sorprendentemente bueno reproduciendo música de estilos muy variados y aunque no sea lo mismo que una cadena de alta fidelidad, puede ser un gran compañero de un teléfono móvil, un ordenador o un iPod. Tiene potencia de sobra para utilizarlo en interiores e incluso para salir con él en un bolsillo de la mochila y disfrutar de la música en cualquier parte sin renunciar a un sonido redondo y compensado.
En su rango de precios resulta difícil escoger un altavoz de un mínimo de calidad, pero sí que puede sacarle los colores a algunos que rondan los 100€ por tan sólo una fracción de ese precio. Todo esto sumado a un diseño nada estridente y los cables incluidos convierten al AUKEY en una opción muy a tener en cuenta.

NOTA:
7.5

Lo mejor de AUKEY SK-S1 Wireless Speaker:
+ La relación calidad/precio
+ Tamaño, conector mini-jack y conexión Bluetooth 4.0
+ Potencia y duración de la batería

Lo peor de AUKEY SK-S1 Wireless Speaker:
– Distorsión con el volumen medio-alto
– No se puede emparejar a varios dispositivos a la vez
– No es resistente al agua