MacBook 2007 (A1181): Cambiar pasta térmica y teclado

Estoy muy contento con el MacBook que compré y la verdad es que, tras actualizarlo, todavía es un equipo que puede sacarte de más de un apuro.
Sin embargo me quedaban dos tareas pendientes para dejar este equipo perfecto: una limpieza interna a fondo y sustituir toda la parte superior de la carcasa por otra nueva.

Una pista de que el portátil necesitaba la limpieza eran las temperaturas que podía ver en MacOS mediante iStat Menus, o en Windows con CoreTemp. Sin haber hecho apenas nada, solo arrancando el equipo, el procesador estaba a unos bastante preocupantes 75ºC y solo bajaba hasta 57º después de unos cuantos minutos sin hacer nada.

El ventilador estaba corriendo de forma bastante ruidosa la mayor parte del tiempo y sospechaba que jamás se le había cambiado la pasta térmica al procesador o a la tarjeta gráfica. Desmontar el equipo es un poco más laborioso que en el MacBook Pro, ya que es un equipo anterior a los Unibody, pero se puede hacer con un sencillo destornillador de estrella. Me apoyé también mucho algunos videos de youtube, como éste, hasta tener el equipo finalmente desmontado ante mí.

Para la limpieza empleé un pequeño pincel y quité todo el polvo que cubría los componentes. A continuación, usé un paño de microfibra empapado en alcohol para retirar todos los restos de la antigua pasta térmica del procesador y la tarjeta gráfica hasta dejarlos relucientes:

Ésta es una parte muy importante porque aquí debe producirse la primera transferencia de calor: por contacto entre el procesador y el disipador. Éste lo conducirá hasta el radiador, se radiará al aire que hay a su alrededor y es el único ventilador del equipo el que debe encargarse de expulsar ese aire caliente hacia el exterior.
Una vez quité la pasta original ya reseca y solidificada, apliqué una pasta térmica nueva. Me han recomendado la Thermal Grizzly Kryonaut, que también empleé en el MacBook Pro cuando lo abrí para cambiar el SSD.
También hice una limpieza profunda en las aspas del ventilador y las láminas del radiador antes de volver a colocarlos.

Éste portátil fue comprado en EE.UU. en su momento, por lo que venía con un teclado tipo ANSI. Esto se puede reconocer fácilmente por la forma de la tecla Intro, o por el hecho de que no hay ninguna tecla entre la letra Z y May. Izq.

Los teclados ANSI suelen ser bastante valorados entre los programadores porque tienen un acceso cómodo a símbolos muy comunes en todos los lenguajes sin necesidad de utilizar combinaciones de teclas. A mi en particular no me preocupaba en absoluto la ausencia de la letra Ñ o la disposición de los signos de puntuación, acentos, llaves, etc… pero es cierto que en el día a día cometo más equivocaciones porque estoy acostumbrado a los teclados ISO españoles, los más comunes.
Según iFixit, se puede sustituir toda esta parte de la carcasa y conectar un teclado de diferente tipo sin ningún problema. Además, ya que el ordenador acusaba desconchados en el borde del plástico (algo muy común en esta generación de Macs), preferí lanzarme a la búsqueda de un repuesto con teclado español. Sinceramente, la búsqueda es complicada. No hay repuestos originales, obviamente, y por eBay se pueden encontrar algunos, pero o bien se encuentran en muy mal estado, o corresponden a otro idioma.
Sin embargo pude encontrar una cubierta con teclado español en un estado razonablemente bueno, así que simplemente enchufé ese y volví a cerrar el equipo, que ahora tiene incluso un mejor aspecto.

Había bastante polvo y suciedad acumulados tras 14 años en el interior del equipo y la pasta térmica se había degradado tanto, que esperaba ver una sustancial diferencia en el funcionamiento del equipo. Así sucedió:

De un plumazo, el equipo arrancó y la temperatura se estabilizó en unos frescos 36ºC. Haciendo algunas tareas durante un rato, subió a los 45-50º:

Esto significa que el ordenador estaba funcionando con una diferencia de 20ºC tras arrancar y unos 10-15ºC menos durante una carga de trabajo moderada. Realmente impresionante.

Lo mejor es que automáticamente el MacBook se volvió una máquina mucho más silenciosa ya que ahora no suele superar los 60ºC. Si lo hace, el ventilador empieza a girar a pocas revoluciones y su velocidad de giro aumenta si la temperatura lo sigue haciendo. Al estar en general por debajo de ese umbral, trabajar en él es una experiencia mucho más placentera.

La otra forma de ampliar el espacio de tu MacBook

Si seguir los pasos para ampliar el MacBook te dan algo de vértigo o si tu ordenador (el que sea) tiene el SSD soldado en la placa base y no es posible cambiarlo, siempre te queda la opción de usar… iVelcro™️.

Tengo en ésta carcasa externa el SSD Samsung QVO 860 de 1Tb que compré el año pasado (y que estaba totalmente lleno ya) y el SSD de Apple que saqué del MacBook en una carcasa Sintech que ya comenté en el post de la ampliación. Es una carcasa muy cara (117€ en Amazon España en estos momentos) pero me permite seguir empleando el stick original, que es considerablemente rápido y donde siempre puedo tener instalado otro sistema para emergencias, por ejemplo.

Unas pocas tiras de velcro, un par de gomitas elásticas (en negro, preferiblemente, para que sean más discretas) y un poco de cinta de carrocero en los extremos de los cables para identificar cual es cual. Ojo al colocar los discos, que si están muy abajo entorpecerán la apertura de la pantalla.
Y a funcionar!
¿Necesitas espacio? Tranquilo: tus discos siempre a mano con iVelcro™️ (Patent pending).

Ampliar el SSD del MacBook Pro Retina 13” (Mid 2014)

Llevo ya seis años trabajando todos los días con este ordenador, exigiéndole como a ningún otro. Proyectos de audio en Logic Pro X, producción de video en FinalCut Pro X, algún que otro juego (muy ocasional, eso sí), programación, máquinas virtuales y toda mi vida digital, que incluye pesadas bibliotecas de fotos y música.
En el momento de comprar este portátil, sus 256GB de capacidad interna (SSD) me parecieron más que suficientes, y lo han sido hasta los últimos dos años. Por supuesto, muchas cosas (documentos, fotos y videos) se han ido a la nube y eso me ha permitido ir rascando espacio libre de aquí y de allá, pero la situación era ya insostenible.

Tras consultar varios enlaces y videos, me decidí a echarle mano, sacar el SSD original y sustituirlo por uno de 2 TB (adaptador mediante).
El lugar donde se puede encontrar más y mejor información es este hilo de los foros de MacRumors. En él se explican en detalle cada paso del proceso y junto a las instrucciones hay unas tablas donde se comparan diferentes modelos de SSD por rendimiento, consumo y eficiencia energética. Buceando, incluso encontré esta hoja de cálculo con las características técnicas de muchos más modelos. También hay varios videos explicando el proceso de forma mucho más visual, por ejemplo éste o éste otro. También la correspondiente guía de iFixit.

El modelo de SSD que sale mejor parado (o al menos, uno de ellos) es el Sabrent Rocket. Ojo con no confundirlo con el RocketQ, que utiliza tecnología QLC (de peor durabilidad). Sin embargo, comentan en el foro que los últimos modelos que se vienen fabricando han perdido algo de memoria caché. En la práctica la diferencia no es grande pero es un punto negativo. En mi caso, no obstante, me decanté (por características, capacidad y precio) por un Silicon Power de 2 TB. En esencia, son lo mismo, pero con garantía de 5 años. De las opiniones de otros compradores hace tiempo que no me fio.

Por supuesto, es necesario un adaptador entre el conector M.2 y el conector de Apple. Aunque el adaptador Sintech recomendado por todos ya no está disponible en Amazon España, se pueden comprar otros que cumplen con la misma función (yo escogí este) o uno muy similar en Aliexpress. Mi recomendación es que escojas el modelo corto, ya que el alargado provoca que el stick se doble ligeramente al atornillarlo a la placa.

Para poder aprovechar el SSD original de Apple, necesitaba una carcasa con el conector apropiado. Encontré ésta de nuevo de la marca Sintech. Y por último, un destornillador Pentalobe P5, un Torx T5 (ambos viejos conocidos de los productos de Apple) y un Philips 2 (el típico destornillador de estrella). Si no tienes los dos primeros, por Amazon los puedes encontrar con facilidad.

Hay algo más a lo que prestar atención. Es importante que estés utilizando un sistema operativo más o menos reciente, preferiblemente superior a Mac OS X 10.12 High Sierra, para que la BootRom de tu ordenador soporte los SSD de terceros.
De todas formas, tanto las tablas de compatibilidad de equipos y SSDs como las de las BootROMs se actualizan con regularidad en el primer post del hilo de MacRumors que enlacé al principio.

En el caso de los MacBook Pro de finales de 2013 y mediados de 2014 además existía un problema con la hibernación del equipo que provoca que no pueda despertarse correctamente y se quede colgado al reactivarse.
La solución típica a esto pasa por desactivar la hibernación vía terminal. Las más arriesgadas, incluyen flashear una BootROM parcheada (lo que requiere paciencia, un programador de chips y buenos conocimientos) o instalar un chip customizado llamado Matt card en uno de los puertos internos de servicio del Mac (más lío aún).

Para solucionar de un plumazo ambas cosas, instalé la Beta de MacOS 11.0.1 Big Sur antes de empezar para que mi BootRom se actualizase hasta la versión 424.0.0.0.0, que solventa este problema por si sola por lo menos hasta donde otros usuarios pueden asegurar y hasta donde mis propias pruebas han podido llegar. Después puedo volver a instalar MacOS 10.15.7 Catalina sin problemas. No olvides hacer una copia de seguridad de todos tus documentos, bibliotecas y aplicaciones que necesites conservar.

Dependiendo de tu modelo exacto de portátil, puede que varíe ligeramente la instalación del SSD, pero el proceso se reduce a lo siguiente:
1. Preparar una unidad USB desde donde poder reinstalar el sistema más adelante
2. Retirar la tapa inferior del equipo
3. Desconectar la batería (por precaución)
4. Desatornillar y extraer el stick de Apple
5. Conectar en su lugar el SSD nuevo (con el adaptador correspondiente)
6. Atornillar, conectar la batería y cerrar el equipo
7. Encender el ordenador con la unidad USB conectada y pulsando Alt
8. Inicializar el nuevo SSD desde el administrador de discos y reinstalar MacOS
Una vez hayas seguido todos estos pasos, te encontrarás ante un sistema vacío, con lo que ya puedes restaurar tus datos y programas.

Una buena idea es verificar que el sistema detecta el SSD y lo está haciendo funcionar a la máxima velocidad que admita la interfaz, en mi caso:

Las diferencias que he encontrado en cuanto a rendimiento son sustanciales. El SSD original me arrojaba estos resultados en el Blackmagic Disk Speed Test:

Y el SSD Silicon Power de 2 TB:

La mejoría habla por sí sola.

Y por fin, ya tengo espacio de sobra en el disco interno para seguir trabajando cómodamente:


Actualización 1: Mi experiencia en el foro de MacRumors, con algunos detalles extra.

Actualización 2: He estado vigilando los consumos del SSD y me sale lo siguiente:
– La mayor parte del tiempo está en reposo, consumiendo 0,00 A o entre 0,15 A y 0,20 A cuando se está haciendo un uso normal del equipo. Esto supone un consumo de 0,5 W aproximadamente.
– Durante la prueba de stress de Blackmagic, el consumo aumenta a 1,01 A, es decir, 3,33 W aproximadamente.
Estos consumos (tomados mediante la aplicación iStat) lo ponen como uno de los SSDs más eficientes comparado con las tablas de MacRumors.

HP Compaq Presario CQ57: cambiar teclado y batería


Otro portátil que llega a mis manos y otro portátil al que le haremos algo de bricolaje. En este caso, el equipo no retenía nada de carga y fallaban las teclas de números del 1 al 4, ambas incluidas. El resto del ordenador estaba en buen estado aunque lógicamente acusaba los años y las especificaciones no invitaban al optimismo:
– Intel Celeron B800 a 1,5 Ghz
– 4 GB de RAM DDR-3
– Disco duro mecánico de 320 GB
– Gráficos Intel HD y pantalla de 1366×768
Pese a esto, el ordenador sólo recibía un uso residual para tareas puramente ofimáticas, por lo que decidí comprar un teclado nuevo a través de eBay a la empresa ACTSL. También disponían de una batería compatible, por lo que podría intentar devolverle al equipo algo de la autonomía que había perdido por completo.
Al recibir ambos componentes, seguí este video para sustituir el teclado. Me sorprendió mucho la simpleza del proceso (sacar unos pocos tornillos de la parte inferior y usar una pequeña espátula para hacer palanca en una de las esquinas) y no se necesitan más que cinco o diez minutos.
Ya que iba a abrir el equipo, cambié el disco duro por uno de menor capacidad. Sí, has leído bien, de menor capacidad. Tan sólo debía almacenar el sistema operativo, un navegador, una suite ofimática, Spotify, Dropbox y tener espacio para almacenar algún que otro gigabyte de fotografías y documentos; por lo que con 120 GB había más que suficiente. Así, el disco de 320 puede ser utilizado como un disco externo donde hacer copias de seguridad y con el que transferir archivos entre ordenadores, si fuese necesario.
Con la batería nueva, dispone de una hora y media o dos de uso normal, con algunas medidas de ahorro de energía activadas, eso sí.
El resultado es un equipo que todavía puede ser usado durante bastantes años y en el que sólo hubo que invertir 32,20 euros: 19,95 € correspondían a la batería y 12,25 € al teclado; ya que el cambio de disco duro no era imprescindible y sólo lo hice porque el usuario disponía del otro.
El ordenador no admite mucha mejora: es imposible aumentar la memoria RAM según he leído por internet. Un disco duro SSD mejoraría la experiencia al cargar programas y abrir documentos, pero lo cierto es que con un procesador tan flojo y tan poca RAM, los cuellos de botella serían terribles, por lo que no merece la pena.
Sin embargo la pantalla, el touchpad, los puertos USB, la salida VGA, la unidad de DVD, el lector de tarjetas, la webcam y los altavoces siguen funcionando perfectamente, así que podría decirse que el ordenador está igual que cuando salió de la fábrica.
Reinstalé el sistema operativo que el portátil traía de fábrica: Windows 7. Me sentí tentado a llevarlo a Windows 10, pero preferí aplicar todas las actualizaciones disponibles en Windows Update y dejarlo tal cual, para que su usuario final (de perfil nada tecnológico) no tenga que recibir notificaciones de ningún tipo. Se enciende, se usa, se cierra, se abre, se sigue usando, se apaga. Y repetir.

Actualizar un Asus F541U


Un amigo me pidió la pasada semana que le echase un ojo a su portátil Asus F541U porque Windows se arrastraba miserablemente, los programas tardaban mucho en cargar y todo colapsaba en cuanto tenías abiertas un par de aplicaciones. Las especificaciones técnicas del ordenador son las siguientes:
– Intel i3-6006U
– Gráficos integrados Intel 520
– 4 GB DDR-4 soldados en la placa base
– 1 TB de disco duro mecánico
Es un equipo de 15.6 pulgadas de pantalla bastante ligero (2 Kg) y que no renuncia a un lector/grabador de DVD, un lector de tarjetas de memoria, 2 puertos USB, 1 HDMI, 1 VGA, 1 Ethernet, 1 eSATA y el mini jack de audio. Me sorprendió muy gratamente, pues el mercado de portátiles económicos hace años que me parece decepcionante.
La pantalla, eso sí, tiene una resolución bastante pobre para los estándares de hoy en día, con 1366×768 píxeles. Estas resoluciones son más propias de hace 10 o 12 años, aunque es cierto que son suficientes para un uso básico.

Basta de review, no estoy aquí para eso. En Youtube pude encontrar un video del despiece y destornillador en mano fui retirando varios tornillos para levantar la carcasa superior y acceder a los componentes. No es un proceso tan sencillo como en otros ordenadores donde basta con retirar una pequeña tapa, pero se puede conseguir siendo paciente y siguiendo los pasos uno a uno hasta tener la placa base en las manos.
En este momento aproveché para hacer limpieza de ventiladores y componentes usando un pequeño pincel de pelo fino y algo de aire para retirar la capa de polvo acumulada. No era excesivo, pero dificultaba la disipación del calor y provocaba que el ventilador del procesador tuviese que entrar en funcionamiento más de lo deseable.

En la parte inferior de la placa hay una bahía disponible para instalar otro módulo de memoria DDR-4. Encontré en Amazon uno de Crucial con 8 GB de capacidad a 2400 Mhz. Aunque el FSB del micro no va más allá de 2133 MHz este módulo estaba más barato que lo más lentos.
Por otro lado, sustituí el disco duro por una unidad SSD Crucial MX500 de 500 GB. La verdad es que hoy en día es prácticamente impensable montar algo mecánico cuando el precio de los SSD ha bajado tanto y la diferencia es tan sustancial.
Cerré el equipo de nuevo, no sin tener que pelear un poco para conseguir conectar el teclado.
El gasto fue de 117 euros en total.

Instalar Windows 10 fue pan comido. Preparé una unidad USB con la instalación de la última versión publicada (Mayo 2020) y sin problemas. Una vez en el escritorio, el ordenador ya había reconocido todos los drives necesarios para funcionar sin problemas, incluyendo las teclas multimedia, las interfaces de red y audio, etc.
Terminamos con una instalación de programas como Office, Chrome, VLC, … es decir, algo muy básico pero con lo que mi amigo pudiese utilizar el ordenador nada más se lo entregase.

Hice algunas pruebas cargando múltiples pestañas en el navegador, durante la instalación de Office y con algo de música reproduciéndose de fondo. La respuesta del equipo era sustancialmente mejor e incluso los tiempos de carga, prácticamente inexistentes. El portátil arrancaba desde cero hasta el escritorio en menos de 20 segundos. En todo el tiempo, el ventilador se encendió a ratos, pero a muy pocas revoluciones por minuto y de forma más discreta que antes. También en eso ayuda la instalación del almacenamiento sólido, ya que genera menos consumo, calor y ruido.

Como nota final, resaltar lo fácil que fue poner el equipo en marcha tras la instalación de Windows 10. A pesar de que me parece un sistema operativo lleno de recovecos, complicaciones y parámetros que se deben configurar, es cierto que hace bien su trabajo y no necesité recurrir a muchas descargas extra para que todos los componentes del ordenador funcionasen bien.