La otra forma de ampliar el espacio de tu MacBook

Si seguir los pasos para ampliar el MacBook te dan algo de vértigo o si tu ordenador (el que sea) tiene el SSD soldado en la placa base y no es posible cambiarlo, siempre te queda la opción de usar… iVelcro™️.

Tengo en ésta carcasa externa el SSD Samsung QVO 860 de 1Tb que compré el año pasado (y que estaba totalmente lleno ya) y el SSD de Apple que saqué del MacBook en una carcasa Sintech que ya comenté en el post de la ampliación. Es una carcasa muy cara (117€ en Amazon España en estos momentos) pero me permite seguir empleando el stick original, que es considerablemente rápido y donde siempre puedo tener instalado otro sistema para emergencias, por ejemplo.

Unas pocas tiras de velcro, un par de gomitas elásticas (en negro, preferiblemente, para que sean más discretas) y un poco de cinta de carrocero en los extremos de los cables para identificar cual es cual. Ojo al colocar los discos, que si están muy abajo entorpecerán la apertura de la pantalla.
Y a funcionar!
¿Necesitas espacio? Tranquilo: tus discos siempre a mano con iVelcro™️ (Patent pending).

¿He tenido la Covid-19?

Este 2020 no dejará de sorprenderme. Lo último ha sido haber dado positivo en Covid-19 tras una prueba PCR.

El jueves 22 de octubre por la noche, con un agotamiento fuera de lo normal y algo de malestar general, me tomé la temperatura. Marcaba más de 38ºC así que repetí la medición la mañana del viernes 23. Tenía más de 37ºC así que llamé a mi médico y me dio cita para realizar la prueba PCR el sábado por la tarde.
El lunes por la mañana me llamó para comunicarme que era positivo, que debía estar aislado y guardar cuarentena. Es extraño porque aunque el sábado y el domingo todavía tuve algo de fiebre, los síntomas se habían ido. Eso sí, apareció un poco de tos, que a lo largo de la semana fue aumentando.
Por supuesto, los servicios de rastreo de contagios me preguntaron con quién había estado en los cuatro o cinco días previos a mostrar los primeros síntomas. Le dí los teléfonos de mi pareja, mis compañeros de trabajo, la dirección del centro y los contactos del instituto en donde estoy cursando un ciclo (contar cómo llegué hasta ahí daría para otro post bastante anecdótico y gracioso).

Todos ellos, algunos como mi pareja incluso tras dos pruebas PCR, han dado negativo. Entre mis alumnos, tres han dado positivo, dos de ellos no obstante son asintomáticos. Tras dos semanas de aislamiento, recibí el alta y me he reincorporado a mi rutina diaria.

¿Donde pude haberme contagiado? Probablemente en el bus urbano que tomo todas las mañanas. Sin embargo, si ni siquiera mi novia ha dado positivo… ¿Puede que mi caso haya sido un falso positivo? La fiabilidad de las pruebas PCR se estima, según algunos, en torno al 60%, lo que no me parece un valor especialmente alto aunque sí suficiente como para que la prueba se realice y permita tomar la decisión sobre aislar o no a una persona. A fin de cuentas, al resultado de la prueba hay que sumar la valoración objetiva del médico.
Pero por otra parte, creo que mi caso ha sido el del otro 40%.


En cualquier caso, quiero volver a poner algo el foco en la entrada que escribí sobre el coronavirus al principio de toda esta movida.
Una sencilla búsqueda en Google sobre las estadísticas de la pandemia me llevan a los números de los que hablaba:
– Letalidad (muertos/infectados):

  • España 39000/1330000 = 0,029 es decir un 2,9%
  • Mundo 1250000/49.900.000 = 0,025 es decir un 2,5%

– Mortalidad (muertos/población total)

  • España 39000/47000000 = 0,00083 es decir un 0,08%
  • Mundo 1250000//7700000000 = 0,00016 es decir un 0,02%

¿Que nos dicen estos números? Que efectivamente España está siendo un país duramente golpeado por el SARS-CoV-2; pero a nivel global la incidencia y el peligro que supone no son tan elevados.
Sin embargo, debemos seguir protegiéndonos a nosotros y a los demás con el uso de mascarillas, frecuente lavado de manos, distancia social, etc. Al menos hasta que exista una vacuna y se pueda administrar a la población general.

Ampliar el SSD del MacBook Pro Retina 13” (Mid 2014)

Llevo ya seis años trabajando todos los días con este ordenador, exigiéndole como a ningún otro. Proyectos de audio en Logic Pro X, producción de video en FinalCut Pro X, algún que otro juego (muy ocasional, eso sí), programación, máquinas virtuales y toda mi vida digital, que incluye pesadas bibliotecas de fotos y música.
En el momento de comprar este portátil, sus 256GB de capacidad interna (SSD) me parecieron más que suficientes, y lo han sido hasta los últimos dos años. Por supuesto, muchas cosas (documentos, fotos y videos) se han ido a la nube y eso me ha permitido ir rascando espacio libre de aquí y de allá, pero la situación era ya insostenible.

Tras consultar varios enlaces y videos, me decidí a echarle mano, sacar el SSD original y sustituirlo por uno de 2 TB (adaptador mediante).
El lugar donde se puede encontrar más y mejor información es este hilo de los foros de MacRumors. En él se explican en detalle cada paso del proceso y junto a las instrucciones hay unas tablas donde se comparan diferentes modelos de SSD por rendimiento, consumo y eficiencia energética. Buceando, incluso encontré esta hoja de cálculo con las características técnicas de muchos más modelos. También hay varios videos explicando el proceso de forma mucho más visual, por ejemplo éste o éste otro. También la correspondiente guía de iFixit.

El modelo de SSD que sale mejor parado (o al menos, uno de ellos) es el Sabrent Rocket. Ojo con no confundirlo con el RocketQ, que utiliza tecnología QLC (de peor durabilidad). Sin embargo, comentan en el foro que los últimos modelos que se vienen fabricando han perdido algo de memoria caché. En la práctica la diferencia no es grande pero es un punto negativo. En mi caso, no obstante, me decanté (por características, capacidad y precio) por un Silicon Power de 2 TB. En esencia, son lo mismo, pero con garantía de 5 años. De las opiniones de otros compradores hace tiempo que no me fio.

Por supuesto, es necesario un adaptador entre el conector M.2 y el conector de Apple. Aunque el adaptador Sintech recomendado por todos ya no está disponible en Amazon España, se pueden comprar otros que cumplen con la misma función (yo escogí este) o uno muy similar en Aliexpress. Mi recomendación es que escojas el modelo corto, ya que el alargado provoca que el stick se doble ligeramente al atornillarlo a la placa.

Para poder aprovechar el SSD original de Apple, necesitaba una carcasa con el conector apropiado. Encontré ésta de nuevo de la marca Sintech. Y por último, un destornillador Pentalobe P5, un Torx T5 (ambos viejos conocidos de los productos de Apple) y un Philips 2 (el típico destornillador de estrella). Si no tienes los dos primeros, por Amazon los puedes encontrar con facilidad.

Hay algo más a lo que prestar atención. Es importante que estés utilizando un sistema operativo más o menos reciente, preferiblemente superior a Mac OS X 10.12 High Sierra, para que la BootRom de tu ordenador soporte los SSD de terceros.
De todas formas, tanto las tablas de compatibilidad de equipos y SSDs como las de las BootROMs se actualizan con regularidad en el primer post del hilo de MacRumors que enlacé al principio.

En el caso de los MacBook Pro de finales de 2013 y mediados de 2014 además existía un problema con la hibernación del equipo que provoca que no pueda despertarse correctamente y se quede colgado al reactivarse.
La solución típica a esto pasa por desactivar la hibernación vía terminal. Las más arriesgadas, incluyen flashear una BootROM parcheada (lo que requiere paciencia, un programador de chips y buenos conocimientos) o instalar un chip customizado llamado Matt card en uno de los puertos internos de servicio del Mac (más lío aún).

Para solucionar de un plumazo ambas cosas, instalé la Beta de MacOS 11.0.1 Big Sur antes de empezar para que mi BootRom se actualizase hasta la versión 424.0.0.0.0, que solventa este problema por si sola por lo menos hasta donde otros usuarios pueden asegurar y hasta donde mis propias pruebas han podido llegar. Después puedo volver a instalar MacOS 10.15.7 Catalina sin problemas. No olvides hacer una copia de seguridad de todos tus documentos, bibliotecas y aplicaciones que necesites conservar.

Dependiendo de tu modelo exacto de portátil, puede que varíe ligeramente la instalación del SSD, pero el proceso se reduce a lo siguiente:
1. Preparar una unidad USB desde donde poder reinstalar el sistema más adelante
2. Retirar la tapa inferior del equipo
3. Desconectar la batería (por precaución)
4. Desatornillar y extraer el stick de Apple
5. Conectar en su lugar el SSD nuevo (con el adaptador correspondiente)
6. Atornillar, conectar la batería y cerrar el equipo
7. Encender el ordenador con la unidad USB conectada y pulsando Alt
8. Inicializar el nuevo SSD desde el administrador de discos y reinstalar MacOS
Una vez hayas seguido todos estos pasos, te encontrarás ante un sistema vacío, con lo que ya puedes restaurar tus datos y programas.

Una buena idea es verificar que el sistema detecta el SSD y lo está haciendo funcionar a la máxima velocidad que admita la interfaz, en mi caso:

Las diferencias que he encontrado en cuanto a rendimiento son sustanciales. El SSD original me arrojaba estos resultados en el Blackmagic Disk Speed Test:

Y el SSD Silicon Power de 2 TB:

La mejoría habla por sí sola.

Y por fin, ya tengo espacio de sobra en el disco interno para seguir trabajando cómodamente:


Actualización 1: Mi experiencia en el foro de MacRumors, con algunos detalles extra.

Actualización 2: He estado vigilando los consumos del SSD y me sale lo siguiente:
– La mayor parte del tiempo está en reposo, consumiendo 0,00 A o entre 0,15 A y 0,20 A cuando se está haciendo un uso normal del equipo. Esto supone un consumo de 0,5 W aproximadamente.
– Durante la prueba de stress de Blackmagic, el consumo aumenta a 1,01 A, es decir, 3,33 W aproximadamente.
Estos consumos (tomados mediante la aplicación iStat) lo ponen como uno de los SSDs más eficientes comparado con las tablas de MacRumors.