Paris: Preparando el viaje

En octubre del año pasado (madre mía como pasa el tiempo!) hicimos una escapada en pareja a París. Ella me convenció con unos pases para un festival y allá que nos fuimos.
No de cualquier forma: como quería hacer el video del viaje me compré el estabilizador DJI Osmo Mobile 3 para que todo quedase bien inmortalizado con mi iPhone XR y la Xiaomi Yi Action Cam.
Pero un viaje así requiere de cierta planificación, que dejo por aquí resumida por si tú también quieres vivir tu aventura parisina. Estos consejos no tienen garantías de ningún tipo pero ahí están, como me gusta decir, sin gluten ni lactosa.

Índice

  1. Las Apps
  2. Los Vuelos
  3. Algunos Puntos de Interés
  4. El Equipaje
  5. El Alojamiento
  6. En El Aire
  7. El Transbordo
  8. El Check-In
  9. Primeros Pasos
  10. Los Precios
  11. Los Horarios
  12. Algunos Rincones
  13. Otros recursos

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Las Apps
Para organizar tu propio viaje a París o a cualquier otro destino, te recomiendo que te instales algunas Apps en tu teléfono móvil que te facilitarán todo el proceso y te ayudarán a disfrutar más todavía de tu viaje. Te las enumero:

Los Vuelos
Pude pillar unos billetes de ida y vuelta a través de la app de Vueling por 100€ por persona, lo que entraba dentro del presupuesto que yo había previsto para los aviones.
Desde Santiago de Compostela hay (o al menos había) varios vuelos directos semanales con destino al aeropuerto Charles De Gaulle, de dos horas de duración cada uno aproximadamente.
Fue realmente útil importar la información del vuelo a App In The Air, desde donde puedo tener todo lo importante en un único sitio, con alertas incluidas y otros datos de interés como por ejemplo las condiciones meteorológicas.
 

Algunos Puntos de interés
Para reunir la lista de sitios que visitar dispones de varios recursos, empezando por las guías en papel de National Geographic, Lonely Planet, etc.
También le echamos un vistazo a varios canales de Youtube, especialmente el de alanxelmundo que tiene unos videos muy buenos tanto de París como de otros destinos a los que quiero viajar:

Otra App interesante es Mapify, que es una especie de Pinterest de viajes, donde puedes encontrar fotos que otros viajeros han tomado en el destino que tú selecciones. Muchas de estas fotos están tomadas de forma artística y original así que añadirás demasiados, pero no te preocupes: en este momento la estrategia es recolectar.
Después, salta a Google Maps y crea una chincheta para cada uno de esos puntos. Es el momento de filtrar. Si alguno queda muy alejado y no encuentras especial interés por visitar el lugar, sáltalo. No estaría de más que te descargases el mapa de la zona a tu dispositivo, para ahorrar transferencia de datos cuando te encuentres allí.
Por último, haz una lista de los días que estarás en la ciudad y vete agrupando los puntos de interés cercanos dentro del mismo día para ahorrar tiempo (y dinero) en viajes. No olvides poner atención a los días de cierre de cada museo para no fallar. Listo, ya tienes tu ruta.
Mi lista de POIs incluye (aunque no los tengo organizados):

  • Torre Eiffel
  • Catacumbas
  • Catedral de Notre Dame
  • Cripta arqueológica
  • Basílica de Sacre Coeur
  • Saint Chapelle
  • Palacio y Jardines de Luxemburgo
  • Moulin Rouge
  • Place du Tertre
  • Arco del triunfo
  • La Bastilla
  • Casa museo de Victor Hugo
  • Museo del Louvre
  • Instituto del mundo árabe
  • Mercado de los niños rojos
  • Paseo en barco por el rio Sena
  • Ópera Garnier

Cuando se trate de museos, atracciones o espectáculos, infórmate bien con antelación de dónde puedes conseguir mejores precios y a que horas hay menos afluencia de gente para visitar lo que quieras. En general, como una de las ciudades más turísticas del mundo, las colas son inmensas. La de las catacumbas superaba las 3 horas de espera, por no hablar de la Torre Eiffel.
Si eres una persona discapacitada/incapacitada y tienes tu tarjeta (o un documento oficial) que lo acredite, simplemente acércate a cualquier persona de seguridad cuando llegues a estos sitios y ellos te escoltarán para que no esperes. Con los precios de las entradas, lo mismo, te ahorrarás un dineral.

El Equipaje
A lo largo de las semanas previas al viaje, apunta todo lo necesario en Packr, ya que además la app te sugiere enseres habituales, la ropa según el tiempo que hará en el destino y te calcula qué cantidades meter en la maleta. Lo que debe llevar cada uno es muy personal, pero la gran mayoría de nosotros coincidirá en llevar esto o algo similar, de ahí que Packr te vaya a ahorrar tiempo y disgustos. Como nosotros viajamos en otoño (una época preciosa para visitar la ciudad) llevábamos abrigos, guantes… pero si vas en verano necesitarás gorra, unas bermudas, etc.

  • Neceser, mini-botiquín y toallitas jabonosas
  • Ropa, pijama, calzado cómodo y zapatillas o chanclas
  • Secador de pelo
  • Botas, abrigo, guantes, gorro y bufanda
  • Chicles
  • Guía de viaje
  • Auriculares con cable y Airpods
  • Cargadores, estabilizador y PowerBank
  • Cables Lightning, USB-C y Micro-USB
  • Una mochila para el día a día
  • Bolígrafo y post-its o un pequeño bloc de notas
  • Algo de dinero en efectivo y una tarjeta de crédito
  • Documentos personales
  • Medicinas (si fuese preciso) e informes médicos relacionados
  • Foto tamaño carnet

En cuanto a las dimensiones, cuando nosotros hicimos el viaje, Vueling nos establecía las siguientes dimensiones:
– Un bulto de equipaje de mano de 55x40x20 y hasta 10 Kg, la típica bolsa de viaje pequeña o mochila que irá en el compartimento superior.
– Un bolso de mano de 35x20x20, como por ejemplo un bolso o un maletín de ordenador, que deberás colocar entre tus pies.
– El equipaje facturado no puede superar los 15 Kg. Nosotros facturamos una sola maleta que iba bastante llena pero fue suficiente.
No olvides consultar la web de la compañía unos días antes de salir, ya que puede que los requisitos sean distintos en el momento en el que vayas a viajar.
A la hora de distribuir el equipaje, mi norma es clara: en la maleta que vayas a facturar, mete ropa, botas, neceser, secador, pijamas, etc.
En la mochila, trata de empaquetar al fondo una muda y unos calcetines (por lo que pueda pasar o para los días en que camines en exceso), medicinas y prendas de abrigo. Hacia la mitad, los cargadores, el estabilizador y la PowerBank (y el cableado correspondiente). En un compartimento aparte (aunque seguro) deberías llevar la documentación personal y sanitaria, medicamentos, el boli y el bloc de notas. Por último en un compartimento más pequeño y accesible rápidamente los auriculares, los chicles y la guía de viaje.
Para objetos críticos, como tu teléfono móvil, llaves y billetero, yo recomiendo un bolsillo interior de tu cazadora, o los bolsillos delanteros de tu pantalón, para evitar tentar a los amigos de lo ajeno.

El alojamiento
Decidimos que lo mejor para nosotros sería una estancia de una semana en un pequeño piso de la oferta de Airbnb y dado que teníamos tickets para el festival que se celebraba en el teatro Le Trianon, buscamos algo cercano y económico. Los precios me parecieron todos altísimos pero rebuscando un poco se pueden encontrar cosas razonables.
En pleno corazón de Montmartre, en el 74 Rue Duhesme, estaba el apartamento de Caroline:

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Valoré especialmente que dispusiese de conexión WiFi para no tener que preocuparme de la tarifa de datos de mi teléfono. La ausencia de costes de Roaming es algo que, por necesario, parece mentira que haya tardado tanto en hacerse realidad, pero nunca sabes si tu transferencia mensual será suficiente cuando a diario dependes de datos para tu aplicación de mapas, consultar información y horarios, comunicación con familiares, copias de seguridad de fotos y videos en la nube, etc.
El anuncio del apartamento también asegura que dispones de desayunos incluidos y así fue: había un pequeño surtido de diferentes infusiones y una cafetera de cápsulas. Por supuesto, la mini-cocina y el microondas permiten que desayunes, comas o cenes lo que tú quieras en el propio apartamento, pero deberás hacer la compra de lo que vayas a consumir.
También había calefacción y he de decir que en el apartamento había una temperatura muy agradable cuando llegamos.
La semana completa nos salió por algo menos de 400€, lo que supone un gran diferencia con cualquier hotel y la posibilidad de ahorrar algo de dinero en las comidas.

En el aire
Como te imaginas, los chicles los necesitarás durante el vuelo para aliviar un poco tus canales auditivos del dolor que provocan las diferencias de presión al despegar y aterrizar. También los auriculares (preferiblemente con reducción de ruido ambiental) para poder relajarte y consumir contenidos en tu teléfono si previamente los has descargado: una película, algo de música, un par de episodios de una serie… lo que te apetezca. Yo particularmente prefiero algo de música que me permita al mismo tiempo hojear la guía de viaje y repasar tanto los puntos de interés que ya he marcado previamente como rescatar alguno que haya pasado por alto.
Recuerda que si quieres consumir algo del cátering debes pagarlo con una tarjeta de crédito, ya que las de débito no funcionan off-line. Si puedes, añade tus tarjetas a la aplicación de pago de tu teléfono para poder pagar con el chip NFC y no tener que recurrir cada dos por tres a la billetera, que además con lo estrechos que son los espacios dentro de un avión, es un rollo. Y cuidado con los precios, para que tengas una idea, en el viaje de vuelta comimos un sandwich (6,50 €), un bocadillo de atún (6,50 €) y un kit-kat (2,50 €). Si te despistas, la merienda te sale a precio de estrella Michelín.

El Transbordo
Aterrizamos en la Terminal 3. Al salir, sigue el sendero indicado hacia el tren RER y allí mismo está la estación de tren Roissy-Pole.
Es el momento de que te hagas la tarjeta Passe Navigo para desplazarte sin problemas por toda la ciudad utilizando transportes públicos. Necesitas una foto carnet. Te lo recomiendo encarecidamente ya que cuesta 5 euros y luego puedes pagar un precio variable según escojas su validez, para nuestro caso una semana por 22,80€ por persona, con lo que en cuanto llegues a tu alojamiento prácticamente ya la habrás amortizado. Además, junto a la tarjeta, recibirás un tríptico con todas las líneas y paradas de metro, tren y tranvía, así como sus zonas tarifarias. ¡No lo pierdas!
Aunque yo tenía previsto tomar un Uber para llegar al apartamento (alrededor de 50€) y poder hacer el check-in sin que fuese muy tarde, pudimos ahorrar un montón de dinero de esta forma a lo largo de todo el viaje.

Desde Roissy-Pole, tomamos el tren RER-B hasta Gare du Nord, una estación dentro de la ciudad en la que puedes tomar después el metro hasta donde decidas alojarte. La frecuencia del tren es de 15 minutos aproximadamente, y la del metro, apenas un par.
Nuestra anfitriona nos indicó las dos líneas que nos llevarían prácticamente hasta la puerta y el nombre de las estaciones más cercanas:
– Linea 4, hacia Porte de Ginancourt y parada en Simplon
– Linea 12, hacia Aubervilliers y parada en Jules Joffrin
Tomamos la primera.

El día de retorno, puedes simplemente hacer el trayecto a la inversa.
Si excedes la vigencia de la Navigo, puedes “recargarla”. En nuestro caso, el día de retorno ya no estaba cubierto (era el lunes de la semana siguiente) así que el metro y el tren de vuelta al aeropuerto los pagamos a precio estándar. El RER-B desde Gare du Nord hasta el aeropuerto Charles de Gaulle (Roissy-Pole) salía a 10,30 € por persona.

El Check-In
Si ya es de noche, a estas alturas seguramente te mueres de hambre. No hay escapatoria posible así que toca pasar por caja. Con el GPS en mano, entre la boca del metro y el alojamiento, eché el ojo a Nostra Pizza, un local situado en el 14 Rue Joseph Dijon. Son esa clase de sitios que cierran bastante tarde y donde puedes tomarte un tentempié sencillo y económico antes de dormir. Pero primero, vamos a dejar las maletas.
No es raro que hoy en día el check-in lo puedas hacer tú mismo sin tener que encontrarte con el anfitrión al llegar a tu Airbnb. Puede parecer impersonal, pero te da la libertad de llegar cuando te plazca y sin agobios. En Paris, casi todos los edificios abren sus puertas mediante un código numérico.
Ya arriba, para entrar en el apartamento tuvimos que abrir una caja con combinación que colgaba del tirador. La anfitriona nos había enviado los códigos con suficiente antelación y aunque vives unos segundos de incertidumbre mientras juegas a no equivocarte (al más puro estilo de un Escape Room), es un método la mar de práctico. El día que te vas, dejas la llave en la caja, cierras y listo.
En todo momento pudimos comunicarnos con Caroline por WhatsApp y no tuvimos ningún problema.
Tras volver sobre mis pasos para comer un poco de pizza, caí rendido en cama.

Primeros pasos
No soy muy de madrugar, mucho menos estando de vacaciones. El primer día, por la mañana, baja a la cafetería que mejor pinta tenga y disfruta del desayuno. Cómete un buen croissant. Así, en francés. No un cruasán. No no, mejor el auténtico. Croissant. Con esa “r” tan francesa que tú sabes imitar. Nosotros lo hicimos camino de Sacre Coeur, en La Cave Cafe (124 Rue Marcadet)
¿Ya lo has hecho? Bien, ahora preocúpate solo de comprar un par de cosas básicas para la nevera de tu alojamiento y algo de comida que puedas preparar de forma rápida y sin complicaciones, para esas ocasiones en las que vuelvas cansado de ejercer de turista.
Es fundamental que te hagas con un par de botellitas de agua pequeñas, pequeños snacks, chocolate, fiambre y pan para hacer bocadillos pequeños… Más adelante podrás rellenar las botellas y no necesitarás gastar dinero continuamente mientras descubres la ciudad.

Los Precios
Todo aquel que visita París te dirá que es una ciudad muy cara. Efectivamente el centro lo es, pero la ventaja de viajar alquilando un apartamento es que puedes ahorrar bastante dinero si te las apañas mínimamente para cocinar, preparar bocadillos, etc.
Alrededor de nuestro alojamiento había una amplia variedad de pequeños comercios de todo tipo: carnicerías, fruterías, supermercados de barrio (Franprix, Carrefour, etc), etc…
Una idea para tener listo algo muy sencillo es comprar un pollo asado (Poulet cuit, en torno a 8-10€), pan y unas patatas. Así, puedes hacerte bocadillos para comer sobre la marcha durante el día y cenar después cociendo las patatas en casa. Como media, todos los productos básicos (leche, infusiones, cereales, plátanos, tomates, etc.) están en torno a un 50% más caros que en España.

Los Horarios
Por lo general, las tiendas están abiertas a partir de las 9:30h hasta las 19:30h. Es habitual que los miércoles lo amplíen hasta las 21h y que en las zonas turísticas abran incluso en domingo. Lógicamente, la hostelería y los pubs extenderán su horario un poco más.
Por su parte, los museos suelen abrir entre las 9:30h y las 11:00h, pero cierran a las 18:00h. También extienden su horario uno o dos días de la semana. Puedes consultar estos horarios online.

Algunos Rincones
Ya te he hablado del Nostra Pizza y La Cave Cafe.
Hubo un par de noches que cenamos en Patakrep (89 Rue Duhesme), un pequeño restaurante de barrio en la esquina de nuestra calle. Nos gustó también porque a pesar de que llegábamos habitualmente tarde, para la hora a la que los franceses acostumbran cenar, nos atendieron muy amablemente. No te pierdas sus Galettes.
Un par de portales más arriba de nuestro alojamiento encontramos El Tast (70 Rue Duhesme), un agradable lugar donde cenar o disfrutar una copa de vino por la noche. El dueño (valenciano) y el camarero que nos atendió (argentino) se alegraron mucho de vernos por allí y nos hicieron sentir muy a gusto. Para las copas los días de ambiente nocturno, que son varios a la semana, tienes Le Village (8 Rue Versigny) justo frente al Patakrep.

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Otros Recursos
http://www.paris.es

Teléfonos de emergencias en Paris:
Ambulancias: 15
Policía: 17

Prefijo de Francia: +33
Prefijo de París: 01

Teléfono Vueling España: +34 902808005

HP Compaq Presario CQ57: cambiar teclado y batería


Otro portátil que llega a mis manos y otro portátil al que le haremos algo de bricolaje. En este caso, el equipo no retenía nada de carga y fallaban las teclas de números del 1 al 4, ambas incluidas. El resto del ordenador estaba en buen estado aunque lógicamente acusaba los años y las especificaciones no invitaban al optimismo:
– Intel Celeron B800 a 1,5 Ghz
– 4 GB de RAM DDR-3
– Disco duro mecánico de 320 GB
– Gráficos Intel HD y pantalla de 1366×768
Pese a esto, el ordenador sólo recibía un uso residual para tareas puramente ofimáticas, por lo que decidí comprar un teclado nuevo a través de eBay a la empresa ACTSL. También disponían de una batería compatible, por lo que podría intentar devolverle al equipo algo de la autonomía que había perdido por completo.
Al recibir ambos componentes, seguí este video para sustituir el teclado. Me sorprendió mucho la simpleza del proceso (sacar unos pocos tornillos de la parte inferior y usar una pequeña espátula para hacer palanca en una de las esquinas) y no se necesitan más que cinco o diez minutos.
Ya que iba a abrir el equipo, cambié el disco duro por uno de menor capacidad. Sí, has leído bien, de menor capacidad. Tan sólo debía almacenar el sistema operativo, un navegador, una suite ofimática, Spotify, Dropbox y tener espacio para almacenar algún que otro gigabyte de fotografías y documentos; por lo que con 120 GB había más que suficiente. Así, el disco de 320 puede ser utilizado como un disco externo donde hacer copias de seguridad y con el que transferir archivos entre ordenadores, si fuese necesario.
Con la batería nueva, dispone de una hora y media o dos de uso normal, con algunas medidas de ahorro de energía activadas, eso sí.
El resultado es un equipo que todavía puede ser usado durante bastantes años y en el que sólo hubo que invertir 32,20 euros: 19,95 € correspondían a la batería y 12,25 € al teclado; ya que el cambio de disco duro no era imprescindible y sólo lo hice porque el usuario disponía del otro.
El ordenador no admite mucha mejora: es imposible aumentar la memoria RAM según he leído por internet. Un disco duro SSD mejoraría la experiencia al cargar programas y abrir documentos, pero lo cierto es que con un procesador tan flojo y tan poca RAM, los cuellos de botella serían terribles, por lo que no merece la pena.
Sin embargo la pantalla, el touchpad, los puertos USB, la salida VGA, la unidad de DVD, el lector de tarjetas, la webcam y los altavoces siguen funcionando perfectamente, así que podría decirse que el ordenador está igual que cuando salió de la fábrica.
Reinstalé el sistema operativo que el portátil traía de fábrica: Windows 7. Me sentí tentado a llevarlo a Windows 10, pero preferí aplicar todas las actualizaciones disponibles en Windows Update y dejarlo tal cual, para que su usuario final (de perfil nada tecnológico) no tenga que recibir notificaciones de ningún tipo. Se enciende, se usa, se cierra, se abre, se sigue usando, se apaga. Y repetir.

Actualizar un Asus F541U


Un amigo me pidió la pasada semana que le echase un ojo a su portátil Asus F541U porque Windows se arrastraba miserablemente, los programas tardaban mucho en cargar y todo colapsaba en cuanto tenías abiertas un par de aplicaciones. Las especificaciones técnicas del ordenador son las siguientes:
– Intel i3-6006U
– Gráficos integrados Intel 520
– 4 GB DDR-4 soldados en la placa base
– 1 TB de disco duro mecánico
Es un equipo de 15.6 pulgadas de pantalla bastante ligero (2 Kg) y que no renuncia a un lector/grabador de DVD, un lector de tarjetas de memoria, 2 puertos USB, 1 HDMI, 1 VGA, 1 Ethernet, 1 eSATA y el mini jack de audio. Me sorprendió muy gratamente, pues el mercado de portátiles económicos hace años que me parece decepcionante.
La pantalla, eso sí, tiene una resolución bastante pobre para los estándares de hoy en día, con 1366×768 píxeles. Estas resoluciones son más propias de hace 10 o 12 años, aunque es cierto que son suficientes para un uso básico.

Basta de review, no estoy aquí para eso. En Youtube pude encontrar un video del despiece y destornillador en mano fui retirando varios tornillos para levantar la carcasa superior y acceder a los componentes. No es un proceso tan sencillo como en otros ordenadores donde basta con retirar una pequeña tapa, pero se puede conseguir siendo paciente y siguiendo los pasos uno a uno hasta tener la placa base en las manos.
En este momento aproveché para hacer limpieza de ventiladores y componentes usando un pequeño pincel de pelo fino y algo de aire para retirar la capa de polvo acumulada. No era excesivo, pero dificultaba la disipación del calor y provocaba que el ventilador del procesador tuviese que entrar en funcionamiento más de lo deseable.

En la parte inferior de la placa hay una bahía disponible para instalar otro módulo de memoria DDR-4. Encontré en Amazon uno de Crucial con 8 GB de capacidad a 2400 Mhz. Aunque el FSB del micro no va más allá de 2133 MHz este módulo estaba más barato que lo más lentos.
Por otro lado, sustituí el disco duro por una unidad SSD Crucial MX500 de 500 GB. La verdad es que hoy en día es prácticamente impensable montar algo mecánico cuando el precio de los SSD ha bajado tanto y la diferencia es tan sustancial.
Cerré el equipo de nuevo, no sin tener que pelear un poco para conseguir conectar el teclado.
El gasto fue de 117 euros en total.

Instalar Windows 10 fue pan comido. Preparé una unidad USB con la instalación de la última versión publicada (Mayo 2020) y sin problemas. Una vez en el escritorio, el ordenador ya había reconocido todos los drives necesarios para funcionar sin problemas, incluyendo las teclas multimedia, las interfaces de red y audio, etc.
Terminamos con una instalación de programas como Office, Chrome, VLC, … es decir, algo muy básico pero con lo que mi amigo pudiese utilizar el ordenador nada más se lo entregase.

Hice algunas pruebas cargando múltiples pestañas en el navegador, durante la instalación de Office y con algo de música reproduciéndose de fondo. La respuesta del equipo era sustancialmente mejor e incluso los tiempos de carga, prácticamente inexistentes. El portátil arrancaba desde cero hasta el escritorio en menos de 20 segundos. En todo el tiempo, el ventilador se encendió a ratos, pero a muy pocas revoluciones por minuto y de forma más discreta que antes. También en eso ayuda la instalación del almacenamiento sólido, ya que genera menos consumo, calor y ruido.

Como nota final, resaltar lo fácil que fue poner el equipo en marcha tras la instalación de Windows 10. A pesar de que me parece un sistema operativo lleno de recovecos, complicaciones y parámetros que se deben configurar, es cierto que hace bien su trabajo y no necesité recurrir a muchas descargas extra para que todos los componentes del ordenador funcionasen bien.

Actualizar MacBook 2,1 a OS X Mavericks


Hoy he conseguido actualizar el MacBook (mid 2007) a OS X Mavericks 10.9.5 con éxito y más o menos el equipo es plenamente funcional con un par de ajustes extra. Es posible hacerlo por varios métodos pero el único con el que he obtenido resultados es con SFOTT, que además es un método muy transparente y al mismo tiempo fácil de seguir.

Consideraciones
Hasta 2006 los Macs basados en procesadores PowerPC e Intel (32 bits) disponían de un EFI, un Kernel y unos controladores de 32 bits.
Con la llegada de los Core 2 Duo de 64-bits se iniciaba una transición: se podían correr aplicaciones de 64 bits con el Kernel y los controladores de 32 bits mediante tecnologías de traducción de llamadas y direcciones.
Y por otro lado, si el hardware disponía de controladores de 64 bits, se podía ejecutar un Kernel del mismo tipo de forma que las aplicaciones de 64 bits ya no necesitaban esas tecnologías extra y sus llamadas al sistema se podían realizar de forma nativa y transparente. El arranque EFI no obstante, seguía siendo un sistema de 32 bits.

En 2008 Apple introdujo nuevos ordenadores con sistemas de arranque EFI de 64 bits manteniendo la compatibilidad de Mac OS X con los EFI de 32 bits para los ordenadores anteriores, aunque se cargase un Kernel y drivers de 64 bits según el tipo de procesador de la máquina.
Y finalmente en 2012 se culminaba la transición con la publicación de Mountain Lion, descartando el soporte a EFI, Kernel y drivers de 32 bits.
Por eso los Macs anteriores a 2008 cuya EFI era de 32 bits (como mi MacBook) no pudieron actualizarse más allá de Lion.

Podemos saltarnos esta restricción si intervenimos el sistema, cargamos un EFI de 32 bits e instalamos controladores para el hardware obsoleto, si disponemos de ellos.
Por desgracia para mi MacBook, oficialmente no hay drivers de 64 bits para su tarjeta gráfica integrada, una Intel GMA 950. Si conseguimos actualizar, el rendimiento gráfico será bastante pobre, pero se han podido rescatar unos controladores Beta de 64 bits que existieron en su momento en una Developer Preview de Snow Leopard; e instalarlos es mejor que nada. Hay otras cosas que no funcionan:

  • El brillo de pantalla no se puede ajustar ni mediante las teclas de función ni desde las preferencias del sistema
  • El ordenador no es capaz de despertar del estado de reposo
  • La retroiluminación de la pantalla no se apaga cuando conectas un monitor externo (por DisplayPort) y cierras la tapa del portátil
  • La cámara iSight va muchísimo peor que en OS X 10.7.5, así que no la considero funcional

Vamos a necesitar:

  • El Mac que queremos actualizar
  • El archivo “Install OS X Mavericks.app”
  • Descargar SFOTT desde aquí
  • Descargar estos Ketxs desde aquí

“Install OS X Mavericks.app” es el instalador que te puedes descargar de la Mac App Store y debe estar en la carpeta /Aplicaciones. Si no lo tienes en tu pestaña de aplicaciones compradas de la tienda (porque en su momento no lo adquiriste), deberás localizarlo por otros medios.
Las versiones de Mavericks lanzadas por Apple van desde la 10.9.0 hasta la 10.9.5. Si tienes el instalador de esta última, perfecto. Si no es así y quieres actualizar a posteriori, ojo porque tendrás que reparchear el sistema.

Procedimiento
Usaremos SFOTT para crear un disco de instalación y cambiar su Bootloader EFI por uno que permita instalar el SO en un ordenador oficialmente no soportado. Una vez que lo tengamos corriendo, podremos instalar los drivers. No te preocupes si no tienes un pendrive a mano: haré el proceso utilizando una partición del disco duro y la borraré una vez que ya no la necesite.
Desde la Utilidad de discos del Mac, prepararemos el equipo. Como yo quiero conservar OS X Lion por si surgen problemas he reducido el tamaño de su partición y he añadido dos particiones con formato MacOS Plus (con registro): una de 40 GB para Mavericks y otra de 8 GB para el instalador (“SETUP”).

Instalamos SFOTT y lo ejecutamos. Nos pedirá la contraseña de nuestro usuario (que debe tener permisos de administrador) y se abrirá en el terminal. Voy a enumerar brevemente los pasos que hay que hacer, pero puedes verlos en varias capturas aquí y también en este video.
Primero debemos escoger idioma y aceptar las condiciones antes de llegar al menú principal.
Allí selecciona la opción 3) Settings
En el submenú que se muestra debes seleccionar:

  • 2) Choose USB/media for the sfott key
    La partición o disco donde crear el instalador parcheado, en mi caso la partición “Setup” de 8 GB
  • 3) Select the computer to use
    Si estás haciendo esto en el propio Mac que quieras actualizar, simplemente selecciona la opción 1) Choose current computer
    En caso contrario necesitas conocer el modelo exacto y el ID de placa del ordenador en cuestión
  • 4) Select OS X System Version
    Obviamente seleccionamos Mavericks si esa es la versión que vamos a parchear
  • 5) Select OS X Installer
    Al haber copiado el archivo “Install OS X Mavericks.app” en tu carpeta de aplicaciones, bastará con seleccionar la primera opción para que el script localice el instalador de forma automática. También hay una opción que acepta Drag&Drop por si te resulta más cómodo teniéndolo en otra ubicación.

Ahora volvemos al menú principal (1). Seleccionamos la opción 4) Create / Patch SFOTT Key y a continuación la 2) Create a New key in Autorun
Confirmaremos los siguientes pasos hasta terminar el proceso.
Es el momento de reiniciar el Mac mientras pulsamos la tecla Opción (alt) para arrancar desde la partición Setup, que ha sido renombrada a SFOTT. Realiza la instalación del sistema operativo y acuérdate de seleccionar que se instale en la partición que quieras, en mi caso la que creé antes de 40 GB de espacio.
Si todo ha ido bien, tu sistema se reiniciará para que termines de configurar el sistema y llegarás a tu flamante nuevo escritorio.

Actualizaciones menores
Si te encuentras en la versión 10.9.5 del sistema, enhorabuena, ya has terminado. Puedes ponerte a instalar los controladores, actualizar las aplicaciones a través del App Store y añadir los programas que quieras a tu ordenador.
Sin embargo, en mi caso solo pude encontrar un instalador apropiado para la versión 10.9.1; y se sabe que en la 10.9.2 Apple modificaba el cargador de arranque EFI, por lo que me tocará re-parchear el sistema. El proceso no es complicado, pero tampoco es que esté fantásticamente documentado, así que…
Abre la Mac App Store y haz clic en la pestaña de actualizaciones. Ha pasado tanto tiempo que podemos decir con toda seguridad que te aparecerá la actualización a la versión 10.9.5 como la última disponible para Mavericks. También puede que aparezcan otras actualizaciones (iTunes, Remote Desktop, etc.). En cuanto se haya descargado la actualización del sistema operativo, el ordenador te pedirá que lo reinicies para completar el proceso.
Reinicié y me encontré con que el ordenador había vuelto a arrancar con la partición de OS X Lion. Lo que hay que hacer es apagar, volver a encender pulsando la tecla Opción (alt) y volver a cargar la partición (o disco) SFOTT, con la que instalamos el SO.
Una vez cargue y vuelvas a ver la pantalla de bienvenida de la instalación, haz clic en el menú Utilidades y abre una ventana de Terminal.
En primer lugar recuperaremos el permiso de escritura ejecutando:
$ sfott
Y a continuación ejecutamos SFOTT:
$ /Applications/Utilities/Scripts/SFOTT.sh
El proceso es similar a la creación del instalador. Escogemos idioma, aceptamos los términos de uso y ya estamos de vuelta en el menú principal. Accedemos a la opción 3) Settings y esta vez establecemos:

  • 3) Select the computer to add
    Al tratarse del propio ordenador, escogemos 1) Choose Current Computer
  • 4) Select OS X System Version
    Seleccionamos 1) OS X Mavericks
  • 9) Choose Target System to re-Patch
    Aquí escogemos la partición donde tenemos instalado Mavericks ya actualizado

Volvemos al menú principal (1) y escogemos la opción 6) Re-Patch Existing System y confirmamos los pasos restantes. Por último, el propio script de SFOTT nos ofrecerá reiniciar el equipo. Aceptamos y en el reinicio mantenemos pulsado de nuevo la tecla Opción (alt) para asegurarnos de que seleccionamos arrancar con la partición donde tenemos instalado el SO con la última actualización. Bingo!

Bug de Spotlight
En determinados casos (generalmente después de aplicar alguna actualización) un bug impedirá que Spotlight indexe el disco correctamente, pero lo puedes solucionar de una forma muy sencilla. En el Finder, dirígete a tu carpeta de Aplicaciones/Utilidades y abre una terminal. Hay un archivo oculto en el disco evitando el funcionamiento del buscador que debes borrar con permisos de administrador, así que:
$ sudo rm -f /.metadata_never_index
Y a continuación reiniciamos el indexado:
$ sudo mdutil -i on /

Bug de AirDrop
En algunos modelos tampoco podrás utilizar AirDrop. Podemos reactivarlo con dos comandos sencillos:
$ defaults write com.apple.NetworkBrowser BrowseAllInterfaces 1
$ defaults write com.apple.NetworkBrowser DisableAirDrop -boolean NO
$ killall Finder

Bug de IPv6
Cuando compré el equipo, su anterior propietario me comentó que el ordenador ya no funcionaba, que se conectaba a internet y se congelaba. Supuse que se trataría de algún problema de software o en el peor de los casos de que la tarjeta AirPort se habría estropeado, así que decidí apostar por la compra igualmente y tratar de solucionar el error. Sucedió como ya comenté en aquel post que simplemente OS X Leopard se negaba a seguir funcionando una vez se negociaba una conexión inalámbrica si el protocolo IPv6 estaba habilitado en el equipo, y una vez deshabilitado todo volvía a funcionar con normalidad.
No he vuelto a ver este problema, así que supongo que es algo propio de OS X 10.6.x; pero en fin, que si te lo encuentras, simplemente arranca el equipo con el router WiFi apagado o fuera del alcance de tu red, abre las Preferencias de Sistema, en el apartado de red selecciona la conexión Wi-Fi y haz clic en “Avanzado”. En la pestaña TCP/IP, cambia el modo IPv6 a “Solo enlace local” y listo.

Audio y video
Además verás que no tienes audio y que el rendimiento gráfico es pésimo. Descomprime el archivo de los drivers. Encontrarás una utilidad llamada “Kext Utility.app” y el sistema pedirá tu contraseña para continuar.

También encontrarás la carpeta “Extensiones” con varios archivos kext en su interior. Arrástralos a la ventana de Kext Utility para que los procese y los instale. Son los drivers de audio y video para el MacBook 2,1 (mid 2007), pero necesitarás los correspondientes a tu modelo de ordenador si es diferente. Cuando la aplicación termine, basta con reiniciar el equipo.

Rendimiento en Mac OS X 10.9.5
Mavericks fue una versión que se centró mucho en mejorar el rendimiento de los Mac y la duración de la batería. Lástima que no tengamos el soporte para poner el ordenador a dormir porque en este sentido hubiese ganado un montón de autonomía.
Inevitablemente una máquina así tiene unas capacidades muy limitadas hoy en día: reproducir video en resolución 720p desde Youtube no es imposible, pero supone un esfuerzo; la mayoría de páginas web se toman unos segundos más de la cuenta para cargar, debido a la ingente cantidad de datos y procesos que llevan por debajo; los juegos… bueno, un mac nunca ha sido una máquina idónea para jugar, etc etc.
Sin embargo, merece la pena dedicarle algo de cariño para devolverle mucha vida a un equipo con trece años de antigüedad y poder seguir sacándole provecho para tareas ofimáticas, responder a tus emails, navegación ligera, bloguear, escuchar música (local o en streaming), etc.
Para mi caso, incluso es factible seguir empleando Logic Pro X (en una versión con un par de años a sus espaldas) y aprovechar mucho más la interfaz de audio M-Audio Fast Track Ultra 8R que dejó de ser compatible a partir de macOS Sierra 10.12.

Mac OS X 10.10 Yosemite
He visto a varios usuarios que han conseguido llevar el MacBook 2,1 (mid 2007) un poco más allá e instalar la siguiente versión también mediante este procedimiento. Lo cierto es que se puede, pero en mi caso no quería “forzar la máquina” y decidí quedarme en Mavericks.

Windows 7
En una partición Boot Camp con Windows, también es una máquina bastante capaz pues dispones de drivers apropiados y puedes instalar versiones actuales de tu navegador favorito, Office 365, etc. Reproducir video en 720p desde Youtube sigue siendo un esfuerzo pero parece más asequible para las posibilidades del MacBook, y en general el desempeño del SO es un poco más fluido.
También puedes controlar el brillo de la pantalla, poner el ordenador en suspensión o hibernación sin problemas, conectar y utilizar monitores externos…
Incluso he podido ejecutar juegos antiguos, por ejemplo: Max Payne 2 (2003), Grand Theft Auto Vice City (2002), Portal (2007), etc. El rendimiento no es para echar cohetes, pero puede mover estos títulos y ofrecer un grado de detalle muy razonable.

Conclusión
En definitiva, creo que si eres usuario de OS X y tienes este equipo, merece mucho la pena tomarse la molestia de actualizar el sistema operativo pues podrás aprovechar aún más tu ordenador. Desde luego podríamos decir que estaban hechos de otra pasta (badum tss) y su longevidad no deja de asombrarme.
Si las aplicaciones de tu día a día no te atan a OS X, incluso te recomendaría instalar Windows 7 y, a continuación, actualizarte a Windows 10 porque así conseguirás compatibilidad con software moderno y actualizaciones de seguridad.
Me queda pendiente para otra ocasión probar Ubuntu 20.04, que acaba de ser publicado y me imagino que podrá correr en esta máquina, abriendo las puertas a las ventajas de GNU/Linux.

Referencias

Importar notas de voz antiguas en MacOS e iOS

Cuando actualicé a MacOS 10.14 (Mojave) me pareció genial que por fin Apple permitiese almacenar las notas de voz del iPhone (o para el caso del iPad) en iCloud y mantenerlas así sincronizadas con la recién estrenada aplicación para MacOS. Bueno, me pareció genial y que había tardado siglos en implementarse.

Hasta ese momento, todo pasaba por conectar el iPhone al Mac y hacer la sincronización con iTunes, pero los resultados eran desastrosos: notas que se duplicaban, nefasta catalogación mediante etiquetas, etc.
Y aunque nada de esto ha cambiado, sí he encontrado una forma de recuperar todas las notas de voz antiguas que tenía almacenadas en una carpeta (cerca de 100), transferirlas al iPhone e importarlas en la aplicación Notas de Voz.
De esta forma, puedo tenerlas ordenadas cronológicamente, además de poder cambiarles los títulos, editarlas y que se sigan manteniendo sincronizadas en todos los dispositivos. Te cuento cómo.

Vamos a crear una carpeta en la que tener todos los archivos de notas de voz en formato m4a. Ojo, si vienes de otro formato, necesitarás convertirlo a audio AAC. Cualquier bitrate está bien, aunque una nota de voz propia del iPhone se graba en estéreo, tasa de bits variable (en torno a 64 kbps) y 48 Khz de frecuencia de muestreo. Puedes utilizar una tasa superior sin problemas.
Por supuesto, voy a aprovechar que las notas de voz que tenía almacenadas vienen nombradas por fecha y hora siguiendo el esquema:
YYYYMMDD hhmmss.m4a
Donde:
YYYY = año, MM = mes, DD = dia, hh = hora (en formato 24h), mm = minutos; y ss = segundos

Lo mejor será acceder a la carpeta en una terminal y mantenerla abierta también en el Finder en vista de listado. Hagamos esta prueba a mano. El comando touch nos permite modificar las fechas de modificación de un archivo bajo el siguiente formato:
$ touch -mt YYYYMMDDhhmm.ss nombre_del_fichero
Aunque no es obligatorio especificar los segundos, los aprovecharé también ya que a veces he creado varias notas de voz en menos de un minuto y quiero mantenerlas en un estricto orden cronológico. Los segundos deben ir separados por un punto.
Tras hacer varias pruebas, la vista del Finder (ordenando por fecha de modificación) nos permite corroborar que el comando está haciendo bien su trabajo, o también la ventana de información del fichero (Cmd+i).

Ahora que tenemos la carpeta con las notas de voz bien ordenadas según su fecha original (tanto por el nombre de fichero como por las fechas de sus metadatos), movemos la carpeta a alguna ubicación accesible desde iCloud, por ejemplo el escritorio, y pasamos al iPhone.
Desde el teléfono, vamos a esa carpeta y abrimos uno por uno cada archivo, tocamos en la opción de compartir y ahí nos saldrá la aplicación Notas de voz. Si la seleccionamos, el iPhone importará el audio y desde ese momento se sincronizará a través de iCloud dentro de la app con el resto de dispositivos, permitiéndonos alterar su título si así lo queremos pero conservando su fecha original y un orden cronológico.
 

Algo que sería ahora de enorme utilidad es desarrollar un script para poder procesar un lote de ficheros mayor y, al menos, ahorrar tiempo en el terminal; ya que en la parte del iPhone las posibilidades de automatización son menores. ¿Alguien se anima?